Un año difícil — la pérdida de un empleo, un evento médico, el fin de una relación — puede dejar marcas que perduran mucho más allá de ese año. Los pagos atrasados, las cobranzas, una propuesta de consumidor: no desaparecen cuando pasa la crisis. Pero tampoco permanecen para siempre, y su peso se desvanece a medida que envejecen, muchas veces bien antes de que se eliminen del todo.
Cuánto tiempo corren esos plazos
- Pagos atrasados: aproximadamente seis años desde la fecha del pago omitido.
- Cobranzas: aproximadamente seis años desde la fecha de la última actividad.
- Propuestas de consumidor: alrededor de tres años desde su finalización, o seis años desde su presentación — lo que ocurra primero.
- Bancarrota (primera): aproximadamente seis años desde la liberación.
Estos son plazos generales, no asesoría legal, y el tratamiento exacto puede variar entre los burós y según la provincia. Pero el patrón es consistente: existe una fecha de finalización, y está más cerca de lo que la mayoría teme.
Qué hacer durante la espera
La influencia de un elemento negativo decae a medida que se acumulan encima datos nuevos y positivos. Por eso la recuperación no es pasiva. Mantenga una tarjeta activa y pagada antes de que cierre el estado de cuenta. Mantenga la utilización baja en cada ciclo. Deje que se acumulen los meses limpios. Usted no está borrando el pasado — lo está superando en peso, un ciclo reportado a la vez.